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Los días 15 y 16 de mayo se celebró este trofeo organizado por nuestros amigos del club Rossillon,
situado en el sur de Francia, concretamente en Sainte Marie la Mer. Cuando estos amigos asistieron en Tarragona
a la concentración de remolque, ya nos pusimos en contacto para intentar asistir a esta prueba.
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| Algunos de los modelos allí presentes. |
Fuimos 8 participantes inscritos, provenientes desde Zaragoza, Barcelona y Tarragona, representando cada uno a su club
de origen, los que allí asistimos. En total creo que nos reunimos unos 24 participantes, lo cual no esta
nada mal.
LA INSTALACION
Las instalaciones de que dispone el club es un terreno de hierba, perfectamente cortada,
con bastante espacio para celebrar competiciones de este y mayor nivel. Tiene una zona de aparcamiento y otra
donde los socios están protegidos del sol, por un cubierto y en donde hacen sus comidas de campo, disponen
de barbacoas y mesas. La entrada a la pista a todo lo largo, tienen una valla de madera, para mantener a los
visitantes lejos de la zona de vuelo.
Curiosamente la manga del viento, la tienen instalada en una zona muy en el centro del terreno,
cosa que me llamo muchísimo la atención, y la explicación que me dieron, fue que así
el piloto si baja la vista, ve en frente de sí mismo la dirección exacta del viento, puesto que
allí suele cambiar la dirección muy rápidamente, dada la situación del club, el viento
predominante allí es la tramontana.
En fin un terreno muy adecuado para volar veleros y aviones de motor.
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| Uno de los Pilatus B4 fabricados por los socios del club organizador. |
REGLAMENTO DE LA PRUEBA.
La idea de crear este trofeo parte de Jean Pierre González-Elipe, un amigo francés
con raíces españolas, piloto de velero y remolcador con mucha experiencia remolcando veleros.
Este trofeo se cede al vencedor de la prueba, pero se debe de devolver al cabo de un tiempo,
a la organización, y solo pasa a propiedad del velerista si se logra ganar dos veces seguidas ó tres
alternas, según entendí, allí cuando me lo explicaron.
El reglamento de esta prueba es muy sencillo y básico, consistente en realizar dos vuelos
cronometrados, es decir, durante la jornada, cada piloto, decide cuando quiere que se le cronometre el vuelo que vaya
a realizar. Con la suma de los dos vuelos, se realiza una clasificación, en la cual se tiene en cuenta, la
envergadura del avión.
El aterrizaje puede dar al traste con un buen vuelo, puesto que nuestros amigos franceses, te pueden
dar un cero si al aterrizar el velero hace un giro sobre un ala de 90 grados. Con lo cual se tiene que afinar
muchísimo, máxime teniendo en cuenta que la pista era un terreno más o menos compacto y con hierba.
El desarrollo de la prueba no merece más comentarios, puesto que realmente lo que
más se hace es volar por volar y pasarlo bien.
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| Preciosa realización de la cabina y el piloto de un Swift. |
SABADO
La actividad comenz&ooacute; bastante temprano, cosa que se agradeció, ya que eso hace
que se puedan hacer varios vuelos. Allí estaban dos muy buenos remolcadores, que empezaron a turnarse para
ir remolcando. Usaban el avión TUG, motorizados con motor Glow, pero que nos ascendían con suma
facilidad y con muy buenas manos.
La existencia de un pequeño cañizal y unos árboles delante de la cabecera
de la pista hacía que el aterrizaje se hiciera un poco mas complicado de lo que nosotros estamos acostumbraos,
pero que ya una vez probado y explicado por nuestros anfitriones, no presento mas problemas. Aunque cabe decir que
en el primer vuelo un Pilatus P4 a escala 1/4 se quedo colgado dentro de la copa de un árbol. Pero esto no
fue más que una anécdota.
Volviendo al concurso, comentar que Josep Centellas, con su velero K6, de pequeña escala
se marco un vuelo de 29' 57", con lo cual ya el sábado dejaba mas que sentenciada la prueba, porque igualar
ese tiempo parecía ya imposible de poderlo hacer y menos con veleros de mucha mas envergadura y peso.
Y así fue transcurriendo la mañana, entre vuelo y vuelo. La comida se hizo en el
propio campo de vuelo, donde cada participante se encargo de elaborársela, la organización tiene en sus
instalaciones unas barbacoas fijas, las cuales se podían utilizar.
Sobre las 19 horas se daba por acabada la jornada de vuelos, para podernos preparar y asistir a
la cena que nos habían preparado la organización y en donde pudimos sabores especialidades de la
comarca. Allí estuvimos con los principales socios del club Rousillon hasta bien entrada la noche, después
de despedirnos hasta la mañana siguiente nos fuimos a dormir.
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| Una excelente reproducción del Grunau Baby. |
DOMINGO
Desde muy temprano allí nos fuimos volviendo a ver, hubo compañeros que se
habían quedado a dormir en el campo, en tiendas, de campaña. Un detalle muy de agradecer y que dice
mucho de la hospitalidad de nuestro amigos franceses, fue el que tuvo Jean Pierre, el cual por la mañana se
presentó con un termo de café con leche y unas pastas, para aquellos que allí se habían
quedado.
Sobre las 10h, se empezó la tanda de vuelos, nuevamente y teniendo preferencia a salir
aquellos pilotos que no habían realizado las dos mangas cronometradas, ya que la organización
quería dar por finalizadas las dos jornadas de vuelos sobre el mediodía, puesto que algunos teníamos
el viaje de vuelta a España por delante.
A las 12,30 aprox. Jean Pierre, alma de la concentración, nos reunió a todos y
después de darnos un discurso que Octavi Dolcet nos traducía, se hizo la entrega de Premios. Como
comentábamos anteriormente el trofeo fue a caer en las manos de Josep Centellas del club ANOIA de Barcelona
en la categoría de más de 3,5 metros. También se fue haciendo entrega de recuerdos para todos,
así como también se hizo entrega de un trofeo de reconocimiento al club Pla de Vent, por la
organización del encuentro en Tarragona, además de un video de este encuentro. Al igual que al cual
representaba Octavi Dolcet.
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| Como se puede ver, más de uno acampó en el mismo terreno de vuelo. |
Al acabar este acto, se ofreció en el mismo campo una comida de hermandad, que nos
prepararon las mujeres de los socios. Buena, bien preparada (lástima del aire de ese momento) y con unas ganas de
hacer las cosas bien, por parte de todos los miembros del club ayudados por la alcaldí de Ste. Marie la Mer, que daba gusto.
Para finalizar ya este articulo, os resumiré esta prueba como un sitio en donde me
perderé varias veces, para pasar dos dias en buena compañía y con una armonia digan de elogio.
MATERIAL VISTO
Me he dejado este tema para el final, un poco a propósito, porque realmente cuando se va a
un encuentro de este tipo, y lo pasas tan bien, el tema del aeromodelismo queda un poco de lado, que aunque sea el
motivo principal de la asistencia. Pero voy a intentar hacer un resumen de lo visto allí, en cuanto a los
remolcadores, comentaros que los franceses tienen muy bien dominado el tema y se auto construyen ellos el material
a partir de copias de los kits comerciales, por lo que pudimos ver dos TUG's, de construcción personal y
que estuvieron todo el sábado, subiendo y bajando.
Dominan perfectamente la técnica del remolque y daba gloria ver con la precisión
que te remolcaban y volvían a bajar a la cabecera de la pista para volver a subir de nuevo.
Con dos remolcadores se bastaron para llevar el concurso y los vuelos libres durante el sábado,
de los 24 inscritos, en total.
Los TUG, estaban motorizados con motores Glow, eso si, con Pipa de escape muy bien sintonizada, para
sacar algo mas de potencia.
La flota de remolcadores se completaba con otros super Bison, producto muy conocido y que proviene
de Francia, también.
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| El ganador, Josep Centellas del club Anoia. |
Juan Pérez con su obsequio entregado por Jean-Pierre González. |
Aquí teneis a Enric Belmonte en la entrega de trofeos. |
Juan Martínez también recibia lo suyo, cuando menos un apretón de manos. |
En cuanto a veleros, destacaremos los discos a escala ¼, presentados por los que asistimos desde
Tarragona y los Pilatus a la misma escala del equipo organizador, estos Pilatus están realizados por los
mismos socios, es decir, ellos han realizado un molde y entre ellos, hacen los modelos. Un trabajo en equipo, del
cual tendríamos que ir aprendiendo.
Estos mismos miembros realizaron un fuselaje de un K6 de 4 metros, el cual sortearon entre los
asistentes al encuentro/concurso.
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| La foto del encuentro: Jean-Pierre y Juan Martínez junto a Mimi |
Volviendo a los Pilatus, comentar lo bien acabados que estaban y lo bien que volaban, son veleros
realizados en fibra el fuselaje y las alas de porex chapado en balsa y cubierto con fibra, espectacular.
Otro velero de grandes dimensiones y con un acabado perfecto era un Grunau Baby hecho en madera
completamente y entelado con solartex, color hueso y con alguna de las partes pintada, simplemente precioso y de un
vuelo súper especial. Las maquetas tienen un encanto especial y sobre todo si se tratan de grandes maquetas.
El resto de veleros eran de varios tipos y modelos, sin destacar nada en concreto. Aunque el
domingo pudimos ver un Discos 2b en el cual su propietario había instalado una torreta con un motor de
explosión, un .45 cm3, el cual tenia suficiente potencia como para hacer despegar el velero desde el suelo,
y que al parar el motor, este se recogía en la parte posterior de la cabina, dejando al velero limpio
totalmente, la cosa no tendría demasiada importancia, pero teniendo en cuenta que el diseño desarrollo
y construcción de este sistema ha corrido por parte de este aficionado, creedme si os digo que tiene mucho
merito. Pudimos verlo en acción y era algo realmente curioso.
Joan Pérez
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